La poliposis nasal es una enfermedad inflamatoria crónica de la mucosa nasal y de los senos paranasales, que provoca la formación de pólipos: masas blandas, benignas y no cancerosas, que obstruyen la respiración y afectan el olfato. Cuando los tratamientos médicos no son suficientes, se recurre a la cirugía de las poliposis nasales, cuyo objetivo es eliminar los pólipos y restablecer una ventilación adecuada de las fosas nasales.
¿Qué es la poliposis nasal?
La poliposis nasal se caracteriza por la aparición de pólipos bilaterales en la mucosa nasal y los senos paranasales, asociados generalmente a una inflamación crónica. Suele estar relacionada con otras condiciones como la rinitis alérgica, el asma bronquial o la intolerancia a la aspirina (síndrome de Widal).
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Obstrucción nasal crónica
- Pérdida o disminución del olfato (anosmia)
- Secreción nasal persistente
- Sensación de presión o dolor facial
- Respiración bucal y ronquidos
El tratamiento inicial se basa en el uso de corticoides tópicos o sistémicos, antihistamínicos y lavados nasales. Sin embargo, cuando los síntomas persisten o los pólipos crecen significativamente, se plantea el tratamiento quirúrgico.
¿Cuándo se indica la cirugía?
La cirugía de las poliposis nasales está indicada en los siguientes casos:
- Falta de respuesta al tratamiento médico
- Pérdida total o prolongada del olfato
- Obstrucción nasal severa que afecta el sueño o la calidad de vida
- Sinusitis crónica recurrente asociada a pólipos
- Presencia de complicaciones, como infecciones frecuentes o afectación orbitaria
El objetivo de la cirugía no es solo eliminar los pólipos visibles, sino restaurar la ventilación y drenaje de los senos paranasales, para permitir un control médico más eficaz en el futuro.
¿En qué consiste la cirugía?
El procedimiento más habitual es la cirugía endoscópica nasosinusal, una técnica mínimamente invasiva que se realiza bajo anestesia general. Utiliza una cámara y microinstrumentos que se introducen por las fosas nasales, sin necesidad de cortes externos.
Durante la intervención se realiza:
- Eliminación de los pólipos
- Apertura de los senos paranasales obstruidos
- Limpieza de secreciones y tejido inflamatorio crónico
- Corrección de alteraciones anatómicas si están presentes (como desviaciones del tabique o hipertrofia de cornetes)
La cirugía suele durar entre 60 y 90 minutos, dependiendo del grado de afectación. Al ser una técnica endoscópica, la recuperación es rápida y con mínimas molestias.
Postoperatorio y recuperación
Tras la intervención, el paciente puede regresar a casa el mismo día o al siguiente, dependiendo del centro médico y del caso particular. El postoperatorio suele incluir:
- Analgesia suave y corticoides nasales para evitar recidivas
- Lavados nasales frecuentes con suero fisiológico para limpiar la zona
- Evitar esfuerzos físicos intensos durante los primeros días
- Controles periódicos con el otorrinolaringólogo para revisar la evolución y hacer curas locales
En general, la mayoría de los pacientes pueden retomar su actividad habitual en menos de una semana. La recuperación completa y la evaluación de los resultados funcionales se realiza a partir de las 4 a 6 semanas.
¿La cirugía cura la poliposis nasal?
La cirugía no elimina la enfermedad, ya que la poliposis nasal es un trastorno inflamatorio crónico con tendencia a recurrir. Sin embargo, al limpiar las cavidades y mejorar la ventilación, se consigue:
- Alivio significativo de los síntomas
- Mejor respuesta a los tratamientos tópicos
- Recuperación del olfato en muchos casos
- Reducción de infecciones y secreciones nasales crónicas
En algunos pacientes será necesario un tratamiento de mantenimiento a largo plazo con corticoides nasales y control periódico para evitar recaídas.
La cirugía de las poliposis nasales es una herramienta eficaz y segura para controlar los síntomas de esta enfermedad crónica cuando el tratamiento médico no es suficiente. Gracias a la cirugía endoscópica nasal, se logra mejorar la respiración, recuperar el olfato y reducir las infecciones asociadas, mejorando notablemente la calidad de vida del paciente.
Si sufres de obstrucción nasal constante, pérdida del olfato o infecciones nasales recurrentes, consulta con un especialista en otorrinolaringología. Un diagnóstico adecuado y un enfoque combinado médico-quirúrgico son clave para tratar con éxito la poliposis nasal.