El vértigo es una sensación de giro o movimiento, generalmente descrita como si todo alrededor diera vueltas o como si uno mismo se desplazara sin moverse realmente. No debe confundirse con el mareo común o la inestabilidad, ya que el vértigo tiene una característica clara: la sensación ilusoria de movimiento rotatorio.
Este síntoma, que puede ser intenso y angustiante, suele tener su origen en el sistema vestibular, que es el encargado de controlar el equilibrio y la orientación espacial.
¿Qué es exactamente el vértigo?
El vértigo es un tipo de trastorno del equilibrio que provoca:
- Sensación de que uno mismo o el entorno gira o se mueve
- Desequilibrio, inestabilidad o dificultad para caminar
- Náuseas, vómitos o sudoración
- A veces, zumbidos en los oídos (acúfenos) o pérdida de audición
Puede durar desde segundos hasta horas, y su intensidad varía según la causa.
Principales causas del vértigo
El vértigo puede tener origen periférico (en el oído interno o el nervio vestibular) o central (en el cerebro). Estas son las causas más frecuentes:
1. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
Es la causa más común de vértigo. Ocurre cuando pequeños cristales del oído interno (otolitos) se desplazan y estimulan los canales semicirculares. El vértigo aparece con ciertos movimientos de la cabeza, como al girarse en la cama o agacharse.
2. Neuronitis vestibular
Inflamación del nervio vestibular, generalmente de origen viral. Provoca vértigo intenso y súbito, que puede durar varios días, sin pérdida de audición.
3. Laberintitis
Inflamación del laberinto del oído interno, que afecta tanto el equilibrio como la audición. Se acompaña de vértigo, pérdida auditiva y acúfenos.
4. Enfermedad de Ménière
Trastorno crónico del oído interno que provoca episodios de vértigo, pérdida auditiva fluctuante, acúfenos y sensación de oído lleno. Es impredecible y puede durar de minutos a horas.
5. Migraña vestibular
Migrañas que se acompañan de episodios de vértigo, con o sin dolor de cabeza. Es más común de lo que se cree y puede confundirse con otras causas.
6. Trastornos cervicales (vértigo cervicogénico)
Problemas musculares o articulares en el cuello que alteran la percepción del equilibrio, aunque no afectan el oído interno directamente.
7. Accidentes cerebrovasculares (ictus)
Cuando el vértigo tiene origen central, puede deberse a problemas en el tronco del encéfalo o el cerebelo. Este tipo de vértigo suele acompañarse de otros signos neurológicos (visión doble, dificultad para hablar, debilidad en extremidades).
8. Trastornos de ansiedad o pánico
El vértigo puede ser una manifestación física de un cuadro de ansiedad, y a veces se presenta como sensación de mareo continuo, inestabilidad o desrealización.
¿Cómo se diagnostica el vértigo?
El diagnóstico del vértigo se basa en:
- Historia clínica detallada: duración, desencadenantes, síntomas asociados
- Exploración física y neurológica
- Pruebas vestibulares: maniobra de Dix-Hallpike, impulso cefálico (vHIT), nistagmo
- Audiometría y pruebas auditivas si hay pérdida de audición
- Estudios de imagen (resonancia magnética o TAC), si se sospecha una causa central
- En algunos casos, valoración por un especialista en otoneurología
Tratamiento del vértigo
El tratamiento depende de la causa del vértigo, pero puede incluir:
1. Maniobras de reposicionamiento (para el VPPB)
La maniobra de Epley y otras variantes movilizan los otolitos fuera de los canales semicirculares. Son altamente efectivas y ofrecen alivio inmediato en muchos casos.
2. Medicación sintomática
Se utilizan en los episodios agudos para controlar los síntomas:
- Antivertiginosos (betahistina, dimenhidrinato)
- Antieméticos (metoclopramida, domperidona)
- Sedantes vestibulares (en casos puntuales)
No deben usarse por largos periodos para no interferir con la compensación vestibular natural.
3. Rehabilitación vestibular
Ejercicios guiados por fisioterapeutas especializados para reentrenar el sistema del equilibrio. Muy útil en vértigo residual o crónico.
4. Cambios en el estilo de vida y dieta
En la enfermedad de Ménière, se recomienda reducir el consumo de sal, cafeína y alcohol. También se controlan factores como el estrés y el sueño.
5. Tratamiento de la causa subyacente
Por ejemplo, fisioterapia para vértigo cervical, medicación para migrañas, tratamiento psicológico en casos de ansiedad o intervención médica ante un ictus.
¿Cuándo consultar al médico?
Debes acudir a un especialista si:
- El vértigo es intenso, súbito o recurrente
- Se acompaña de pérdida de audición, visión doble o debilidad
- Dura más de unos minutos sin mejoría
- Interfiere con tu vida diaria, trabajo o descanso
- Tienes antecedentes de enfermedad vascular, migrañas o ansiedad
El vértigo es un síntoma frecuente que puede tener múltiples causas, algunas benignas y otras más complejas. El diagnóstico preciso es esencial para aplicar el tratamiento más adecuado y evitar complicaciones o limitaciones en la vida diaria.
Si experimentas episodios de vértigo, no lo ignores. Consulta con un especialista en otorrinolaringología o neurología para estudiar tu caso y encontrar la mejor solución. Con el enfoque adecuado, el vértigo puede controlarse y tratarse eficazmente.